l’Alcora lleva casi tres siglos viviendo de la cerámica, desde la Real Fábrica que levantó el conde de Aranda junto al río Llucena hasta las plantas que hoy abastecen de polvo atomizado a media provincia. El municipio se despliega en el valle por el que sube la carretera de Castelló y por el que bajan las arcillas de las canteras del Alcalatén, y sus instalaciones tienen una escala que se nota nada más entrar por la báscula: parque de acopio a cielo abierto, torre de atomización visible desde la carretera, silos altos y una playa de expedición pensada para bañeras y para camión de gran tonelaje.
Vaciar una planta así se ordena de fuera hacia dentro. Primero el parque de arcillas, con sus acopios por variedad, la pala cargadora y la tolva de recepción con su alimentador; después la sala de molienda, con los molinos de bolas revestidos, las balsas de barbotina con sus agitadores, los tamices y electroimanes y las bombas de pistón de alta presión que alimentan la torre; y por último la propia atomización, con el quemador, la cámara, el ciclón, el filtro de mangas y la conducción.
El orden del atomizado: primero el cono, después la torre
Ese orden tiene una razón práctica. Los silos de atomizado guardan producto que la humedad compacta contra el cono, y el material se pica y se extrae con la instalación todavía en pie, aprovechando su propia extracción y su cinta. Con los silos y las balsas vacíos, la torre se aborda por tramos y se baja con grúa de gran tonelaje, y el polvo se mantiene bajo control en lugar de repartirse por toda la nave.
Quedan después las partidas que se valoran aparte y que aquí pesan de verdad. La chatarra de gran porte de la torre, los ciclones y la conducción; el revestimiento y las bolas de alúmina de los molinos, con salida propia; el filtro prensa y los lodos de la depuradora, caracterizados antes de salir; el laboratorio de humedad y granulometría; y los cuadros, embarrados y cableado del centro de transformación, que se sueltan con el descargo ya tramitado por la distribuidora. La estructura, la cubierta y los cerramientos se conservan intactos, y la solera se repone donde estuvieron las bancadas.
En VZ CASTELLÓ DE LA PLANA hacemos vaciado de plantas de atomizado, salas de molienda y parques de arcilla en l’Alcora vaciando silos y balsas antes de tocar la torre, calculando la grúa por tramos, separando alúmina, lodos y chatarra de gran porte y cerrando con solera restituida, justificantes y acta.
Qué clase de nave cierra en l’Alcora
El recorrido sigue el camino de la arcilla, del acopio exterior al silo de atomizado, y anota qué queda lleno en cada punto. Ese recuento fija el orden de vaciado y el de desmontaje, que aquí siguen secuencias distintas.
Atomizado
Torres, ciclones y filtros de mangas.
Molienda
Molinos de bolas y balsas de barbotina.
Parque de arcillas
Acopios exteriores y tolvas de recepción.
Llucena
Naves del valle del río y de la carretera de Castelló.
Lo que pesa dentro de una nave de l’Alcora
Sale el atomizado compactado de silos y conos, la barbotina y el fondo endurecido de las balsas, el molino de bolas descargado de su alúmina y su revestimiento, los tamices, electroimanes y agitadores, las bombas de pistón de alta presión, la torre por tramos con su quemador, el ciclón, el filtro de mangas y la conducción, las cintas y elevadores, el filtro prensa con sus lodos caracterizados, la chatarra de gran porte y los aceites, las grasas y el refractario, derivados a empresa acreditada.
Quién nos escribe desde l’Alcora y con qué plazo
Nos escriben plantas que concentran la producción en otra instalación del grupo, propietarios que recuperan una nave arrendada a una atomizadora, administradores concursales que necesitan inventario valorado con fecha y compradores que condicionan la escritura a recibir la parcela despejada y restituida.
Cómo se planifica una intervención en l’Alcora
Concertamos día y hora, medimos silos y balsas antes de valorar nada y dejamos por escrito el tramo en que se desmonta cada elemento de la torre.
Encuadre y visita concertada
Empezamos por teléfono o por correo sabiendo qué actividad cesa, qué queda en silos, balsas y almacén y qué exige por escrito quien va a recibir la nave. La visita se cierra con día y hora, porque el desplazamiento y los medios de elevación se reservan con antelación.
Conteo, pesaje y alcance escrito
Recorremos la instalación contando palés, midiendo silos y balsas, anotando maquinaria anclada y comprobando el acceso del muelle. De ahí sale un alcance con toneladas estimadas, jornadas, número de camiones y el valor recuperable ya descontado.
Vaciado de silos, balsas y almacén
Primero sale lo que está cerrado: arcilla y atomizado compactado en el cono, fondo endurecido de las balsas, esmalte y color del almacén. Después se retiran los palés de producto acabado y el destrío, con la carga repartida sobre la solera.
Desmontaje de la línea y del racking
Molino de bolas descargado de alúmina, atomizador por tramos, ciclón, filtro de mangas, cintas, elevadores, tamices, electroimanes, cuadros y racking, cada equipo liberado de su bancada y bajado con el medio adecuado.
Limpieza, restitución y firma
Barrido y aspirado del polvo cerámico, canales y arquetas limpios, solera repuesta donde hubo bancadas y pernos, y cierre con inventario, reportaje fotográfico, justificante por corriente y acta de entrega.
Por qué en l’Alcora el tonelaje decide el calendario
Puedes ver las otras zonas de l’Alcalatén, revisar cómo se organiza cada fase o escribirnos desde contacto.
Preguntas frecuentes en l’Alcora
¿Cuánto cuesta vaciar una nave industrial en Castelló de la Plana?
El precio se construye sobre tres variables que se miden en la visita: las toneladas que hay que mover, las jornadas de equipo que exige sacarlas y el coste de entrada en planta de cada fracción.
En una nave cerámica el peso manda por encima de todo: mil palés de pavimento se acercan a las mil quinientas toneladas, y eso se traduce en camiones antes que en horas. Por eso la cifra sale después de recorrer el almacén, contar palés, medir silos y comprobar el acceso del muelle.
Lo que sí adelantamos por teléfono es el orden de magnitud y qué partidas descuentan del total: maquinaria con salida de segunda mano, racking y metal.
¿Dónde acaba el material que sale de una nave en Castelló de la Plana?
Cada fracción sigue su vía y todas terminan con un papel. El metal va a recuperador inscrito, el palé y la madera a valorización, el cartón y el film a recicladores, el material cerámico y la chamota a planta de tratamiento, donde buena parte acaba como árido reciclado, y los equipos eléctricos y electrónicos a su gestor específico.
Para cantidades pequeñas y de origen doméstico, el Ayuntamiento de Castelló de la Plana mantiene ecoparques y publica en su web las condiciones de entrega y los horarios. En el ámbito de empresa la ruta es la de gestor autorizado, y el justificante de recepción de cada corriente se archiva en el expediente que te entregamos.
¿Cierras una nave en l’Alcora? Empecemos contando toneladas y palés
936 940 451